domingo, 13 de mayo de 2012

Miraflores del setenta

Sunset en el malecón. Foto: Mannover / André Ramírez
Miraflores era punto de encuentro y encrucijada clave para la gente de cabellos largos en los años setenta. Algunas esquinas de las avenidas Larco y La Paz, o parques tranquilos cerca al malecón, constituían el territorio paralelo ­–como un pasadizo virtual en medio de la ciudad y sus habitantes convencionales– en el que discurrían y se encontraban los amigos con sus bolsas artesanales y sus abalorios, adornos naturales y distintivos de esa generación nacida, crecida y multiplicada en las ciudades, como una respuesta espontánea frente al avance del sistema globalizado de consumo, que finalmente reinaría sin tropiezos desde finales del siglo XX.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Escenas en un centro comercial (Postales de temporada)

Hace mucho tiempo, un suceso que nuestro mundo convirtió por arte de birlibirloque solamente en una postal (para no entrar en temas que puedan atentar contra sus ansiadas libertades), le da la ocasión de celebrar la fiesta más esperada por todos. Es una historia por cuadros, bien conocida.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El traslado

Estaban sentadas como ante una vidriera; cómodas, una al lado de la otra, con la mirada siempre hacia adelante y apoyadas en el pequeño radio a tubos. Allí habían pasado buen tiempo, frente a las habitaciones pintadas de blanco que conformaban ese ambiente acogedor. Delante de ellas, la sala, con el estante lleno de libros de arte, diccionarios y enciclopedias. Al centro, una mesa cuadrada con grupos de otros libros que rodeaban al monumento principal de esa plaza: una Underwood que tenía más de cien años; a un costado, una vieja Singer a pedal; debajo y junto a ella, el calco en yeso de una cabeza de niña de Proudhon pintado de azul y un par de zuecos de madera oscura.


sábado, 19 de noviembre de 2011

El desconcierto

Piazza. Alberto Giacometti
Una mañana de octubre, la falla de un interruptor desató lo que con el correr de las horas se convertiría en un verdadero caos de consecuencias impredecibles. El desajuste en el sistema de la Research in Motion, empresa canadiense servidora de BlackBerry, afectó durante tres días los servicios de mensajería, correo electrónico e Internet, determinando una gran cantidad de información atrasada; luego, la necesidad de recuperar la que se había acumulado; y finalmente enormes esfuerzos para tratar de restaurar el servicio normal. Esto afectó a los usuarios de Europa, parte de Latinoamérica, India, Oriente medio y África, quienes quedaron con sus móviles inutilizados temporalmente. Y muchas historias cambiaron su curso, y se descubrieron vacíos hasta entonces ignorados.

lunes, 31 de octubre de 2011

El santo de la montaña

Un día de abril la pareja salió hacia la montaña. Primero caminaron recto; luego, girando sobre el camino, empezaron a subir por la pendiente. El imponente cañón, adornado en sus orillas por pequeñas flores escondidas entre las piedras, se extendía hacia adelante como un escenario dispuesto para algo, enmarcado por paredes de piedra que, en las partes más altas, tomaban un color pizarra oscuro contra la luminosidad del cielo serrano. Caminaron, caminaron, subieron, y subieron más; hasta que cayó la noche. A esa noche siguió otro día, y otras noches; y otros días. De pronto volvieron los ojos a la tierra. Y se dieron cuenta de que estaban perdidos. Entonces él salió al camino.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Las pésimas intenciones

Fui con mi esposa a un cine de La Molina a la función de las 8:20 de la noche, para ver Las malas intenciones, la película de Rosario García-Montero; esa noche hubo buena asistencia. Antes, pasaron los avances de los próximos estrenos: una sucesión de imágenes violentas, con profusión de autos estrellados e incendiados y diálogos cargados de maldiciones; y un par de esas comedias que ofenden la inteligencia y el buen sentido del humor: el menú habitual de casi todos los programas que se dan en las cadenas de cines que monopolizan el mercado, y que hace muchos años han cerrado el camino al buen cine que uno debería tener la opción de ver. Victoria absoluta (hasta el momento) del cine chatarra sobre el cine de arte, en consonancia con la superficialidad de la que Vargas Llosa llama con acierto "la civilización del espectáculo".

viernes, 21 de octubre de 2011

El tiempo de la indignación

Indignados en la Plaza Catalunya, Barcelona
El 15 de mayo de 2011, una serie de protestas pacíficas organizadas por la sociedad civil española, sería el inicio de un movimiento mundial que el 15 de octubre convocó manifestaciones en 951 ciudades de 82 países. Stéphane Hessel, autor del libro Indignáos inspiró el nombre del movimiento y su alzamiento creciente contra la indiferencia de los dirigentes del mundo.

El movimiento propugna la recuperación de los derechos básicos, el rechazo radical a la corrupción extendida, y al manejo de las clases políticas a favor de unas pocas élites económicas, a costa del empobrecimiento de las grandes mayorías: un elocuente identikit del carácter de este siglo de modernidad, sorprendentes avances tecnológicos y contrastes abismales. Es también un grito de hartazgo, y el clamor por una justicia hasta ahora utópica.

miércoles, 19 de octubre de 2011

El paisaje de todos los días

Sobre el Sena
En las primeras líneas del Génesis está escrito que al principio la tierra estaba desordenada y vacía; que entonces el Creador la pobló, la adornó; y vio que todo lo que había hecho era bueno en gran manera. Este episodio, de los mismos orígenes de la vida, permite una analogía con la facultad que tenemos de crearnos los mundos en los que deseamos vivir, habitados por los objetos que queremos ver; espacios que sean ventanas abiertas a nuestra memoria y nuestras fantasías; que enriquezcan nuestra vida, visual y emocionalmente.

martes, 16 de agosto de 2011

Flores en Camden Square


El 23 de julio miembros de su seguridad encontraron el cuerpo sin vida de Amy Winehouse en su departamento del barrio de Camden, al norte de Londres. Sabía muy poco de ella; apenas había visto o leído sobre sus premios, su adicción a las drogas y su carácter poco dispuesto a hacer concesiones con las formas políticamente correctas. Era para mí un nombre más, entre los muchos que cada día suenan en el mundo del espectáculo, tan pobre de verdaderos talentos y saturado más bien de productos para todos los gustos, desde los raperos displicentes con las gorras giradas hacia atrás y las starlets extravagantes con sus escándalos coordinados con la ruta de los paparazzi hacia las revistas del show business.

Ese mismo día me di con la noticia en Internet: hacía unas pocas horas había muerto la cantante; un alma sensible y demasiado talento para poder llevar consigo en su frágil humanidad. Impactado por la noticia busqué su música para escucharla, en principio por curiosidad. Tuve entonces una primera noción de la dimensión de esa pérdida, penosa, desproporcionada; aunque previsible y acorde con el mundo acelerado, solitario y abundante en malos recursos para escapar de la realidad en la que se movía.

lunes, 1 de agosto de 2011

Algo para celebrar

Magaly Solier y Claudia Llosa con el Oso de Oro de la Berlinale
Hace unos días todo el Perú estuvo pegado a los televisores, viendo el partido entre Perú y Venezuela que Perú gano 4 a 1. Ese triunfo tuvo un sabor especial. Hasta entonces, en cuanto al fútbol peruano y su desencanto, la referencia recurrente había sido siempre el equipo de 1970. Pero ese sábado, el ánimo y la sensación común eran notablemente otros. Lo que pasaba en el campo de juego era real; y todo lo demás también.